Serie: para que seas hijo de Dios

 

2Co 6:17  «Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor. No toquéis lo impuro, y yo os recibiré.* 18  «Y seré vuestro Padre, y vosotros seréis mis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso».*

 

Según el texto base de esta serie que el señor nos dio, nos dice que para ser hijos de Dios no debemos tocar lo inmundo (que es lo inmundo y en que haremos énfasis en esta serie). Este es el para que de no tocar lo inmundo y debe ser nuestra motivación. AHORA, porque más no tocar lo inmundo:

  1. RAZONES DEL PORQUE NO TOCAR LO INMUNDO.

  2. la misericordia de Dios. Romanos 12:1. Misericordia en hebreo tiene esa connotación excesiva de amor en donde se traduce como “el favor de Dios a los hombres en una situación triple:

 

1) la persona es incapaz de pedirla: pues no nos sentimos merecedores de ella

2) no hace nada por recibirla: es por fe no por obrar.

3) la recibe pero no la merece. Cuantos merecíamos la salvación?

 

  1. No toquemos lo inmundo porque hemos sido comprados en un alto precio.

 

1 Co 6:19  ¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, que tenéis de Dios, Y que no sois vuestros? 1Co 6:20  Porque habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo.*

Podemos entregar nuestras vidas a Dos plenamente por todo lo que él ha hecho por nosotros, su misericordia y su precio que pago por nosotros.

 

Y por ese precio no solo fuimos comprados, si no liberados de esclavitud

 

Tit 2:14  Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.   NVI Él nos liberó de la esclavitud, de la iniquidad dice la ver reina Valera. 

La redención “comprar para sacar del mercado” significa que por el derramamiento de la sangre de Cristo los creyentes han sido comprados, sacados y liberados.

Deuteronomio 15:12-18. Volvernos esclavos de cristo pero voluntariamente. Es ser esclavo por amor, y porque sabemos que nos va bien con él.  Pues separados del nada podemos hacer. Dios no quiere servidores a la fuerza ni esclavos en cautividad. Nos dedicamos a Dios porque le amamos y porque el ha sido bueno con nosotros.

 

El otro aspecto que quiero tratar es este. Porque siendo hijos de Dios aun tocamos lo inmundo.

 

  1. POR QUE TOCAMOS LO INMUNDO

Por la falta de conexión con el amado. Historia de Oseas y Gomer.

 

EL  libro  Oseas nos puede dar una referencia importante de conocer como es el amor de Dios.  ese amor que  tiene para conmigo hasta el punto de llamarme su hijo.

Y quizás todos algún día nos hemos preguntado ¿Me ama Dios, y cuanto me ama? Y  muchos pueden tener una conciencia que le acusa y , no sentirse  merecedor de su gran amor.

En el libro de Oseas encontramos una historia del  DE AMOR  del profeta Oseas que es el prototipo de Dios. Y su esposa Gomer que representa el pueblo de Dios. Una historia inusual. Pero que nos enseña cuán grande es el amor de Dios para con nosotros.

Se dice que en los años 710 y 780  vemos una sociedad que había roto el pacto con Dios y se había corrompido, adorando otros  dioses, se había olvidado de la palabra de Dios.  Y podría Dios seguir amándolos a pesar de? Será que el amor de Dios es más grande que la desobediencia y la corrupción de la gente y la mía propia. Miremos lo que Dios le dice a PROFETA OSEAS

 

  • DIOS PARA ENSEÑAR DE SU AMOR POR SU PUEBLO SE LE PIDE QUE SE CASE CON UNA PROSTITUTA en Oseas 1:2  Es algo inusual, pero el  obedece,  y asume bien el papel y se dispone a mostrar al pueblo acerca del amor de Dios, y lo que la gente representa para él. aunque este sucia y corrompida. Es la forma de que el pueblo y nosotros nos veamos en el espejo. Como gomer muchos no  han desviado para unirse a dioses paganos, pero como  Oseas pudo ver a esta mujer no como prostituta, si no como una princesa y la amo a pesar de… Dios nos ama a pesar de …

 

  • GOMER ESCOGE ENTRE EL AMOR DE OSEAS O SUS AMANTES: Ose 2:5 «Porque su madre fornicó, la que los engendró se deshonró, porque dijo: ‘Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida

(HASTA DOS DE SUS HIJOS NO ERAN DE OSEAS)

Muchos se van en busca de lo que muchos creen es felicidad o libertad. Pero se equivocan. Buscando supuesta mente lo que es de ellos.

 Ose 2:6  «Por tanto, yo rodeo su camino con espinos, la cercaré con seto, y no hallará sus caminos. 7  «Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: ‘Volveré a mi primer esposo, porque mejor me iba entonces que ahora’.*

Ose 2:8  «Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite; y que le multipliqué la plata y el oro que empleaban para Baal.

 NVI (Ose 2:6  Por eso le cerraré el paso con espinos;  la encerraré para que no encuentre el camino. Ose 2:7  Con ardor perseguirá a sus amantes,  y al no encontrarlos dirá: Prefiero volver con mi primer esposo,  porque antes me iba mejor que ahora.

Ose 2:8  Ella no ha querido reconocer que soy yo  quien le da el grano, el vino nuevo y el aceite.  Yo le he multiplicado la plata y el oro,  ¿y que hizo con ellos? ¡Falsos dioses![3] )

 

Por qué cuantos no intentamos satisfacernos a nosotros mismos con ídolos engañosos, como las riquezas, los vicios, los deseos carnales sexuales, siendo ciegos como GOMER que no sabe distinguir entre la lujuria y el amor.

Muchos intentan huir de Dios  y se ahogan en los placeres. Pero estando ahí entre espinos Dios nos da unos golpecitos y con su amor nos dice aquí estoy.

 No entendemos que todo lo que somos y tenemos es de Dios y para Dios. SOMOS NOSOTROS  como esposas que abandonan el hogar en busca del placer del mundo y la satisfacción de los sentidos.

 

  • GOMER, no se merecía que su esposo la siguiera amando, después de todo lo que había sucedido.

  • En primera instancia cuando es escogida como esposa del profeta, y no ve tan gran bendición que se le estaba dando.

  • Se le da una nueva oportunidad de volver  a casa Ose 2:14  «Pero yo la atraeré, la llevaré a la soledad, y hablaré a su corazón.* Ose 2:15  «Le daré sus viñas desde allí, y el valle de Arco por puerta de esperanza. Y allí cantará como en su juventud, como en el día de su salida de Egipto.*Ose 2:16  «En ese tiempo —dice el Eterno— me llamará: ‘Esposo mío’, y nunca más me llamará Baali (mi Señor).

  • Estaremos en ese momento de soledad, que será la clave para que podamos volver nuestra mirada a Dios. Y queramos volver a nuestro amado.

Dios nos demostró su gran amor infinito entregando a su propio hijo a morir por nosotros.

 

Al igual de GOMER el profeta OSEAS   en el cap. 3 la compra pues la historia dice que iba hacer vendida como esclava, el marido con quien se encontraba en ese momento se había cansado de ella. Y OSEAS  ofreció el mejor precio por ella 15 piezas de plata. Oseas recupero a su amada.

De igual manera, hizo Jesús por nosotros estábamos esclavos del pecado y él nos rescató, nos compró con el precio más alto su propia vida.

 

Una increíble historia de amor

Él es un predicador de unos treinta y tantos años de edad; tal vez roce los cuarenta. Es dueño de un gran carisma, posee un reconocido ministerio y la gente lo respeta como profeta. Algunos dicen que realmente tiene un gran futuro por delante. Además, es bien parecido, alto y un cabello rojizo lo distingue de la mayoría. Lo tiene casi todo para ser feliz… excepto que aun no ha conseguido una esposa. No se trata de que le falten admiradoras, sino que simplemente está aguardando el visto bueno de su Dios, al cual ha servido toda su juventud.
Como buen judío conoce las reglas: debe buscar a su futura esposa de entre las hijas de otros ministros, de otros profetas. Él sabe lo que significa tener una compañera a quien confiar sus secretos mas íntimos, sus deseos más profundos. Por fuera se le ve como a un profeta rudo, seguro de sí mismo y de convicciones firmes, pero por dentro es un hombre más que sueña con recostar su cabeza sobre los hombros de una buena esposa. Solo está esperando que Dios le diga cuándo. Claro que no cuesta imaginar que ya tiene a alguien en vista. Es la hija de otro profeta, que llena todas sus expectativas. Y es que nuestro hombre también ha confeccionado una lista de condiciones básicas que una buena esposa debe reunir. Esta casi seguro que dio con la mujer ideal; así que ahora se trata solo de esperar.
De pronto, el día tan ansiado se hace realidad. Dios sale al encuentro de nuestro profeta, y además trae buenas noticias. Las sospechas del predicador se confirman: Dios le hablara respecto a su futuro sentimental. El corazón le late más de lo normal, aunque trata de parecer calmado.
-Quiero hablarte respecto a tu esposa –dice Dios con voz omnipotente-. Ha llegado el momento de que te cases.
El hombre no necesita más preámbulos, ha esperado este día durante años. Lo que no imagina es que Dios tiene algunos cambios para su futuro.
-No te busques una esposa de entre las hijas de los profetas –dice Jehová-; búscala de entre las hijas de la calle. Quiero que te cases con una ramera.
El profeta no da crédito a lo que está oyendo. ¡Una prostituta! Dios le esta ordenando que tome por cónyuge a una mujer que cobra por brindar ciertos favores a los hombres.
Ahora trata de involucrarte más en la historia, metete debajo de la piel de nuestro predicador. Esperas por años una buena esposa, y dios te dice que te cases con una dama de baja reputación. Es casi más de lo que un ser humano promedio podría soportar.
El hombre de Dios piensa en sus colegas, en los otros ministros. Seguramente no creerán que algo así pudo provenir de parte de Dios. Es un hecho que lo dejarán fuera de todo comité y hasta es probable que le quiten su credencial de orador. Quizá algún cazador de noticias incluso publique una nota a cinco columnas en algún medio periodístico, desprestigiando su imagen de siervo. Alguna hermana “muy piadosa” dirá que Dios ya se lo había revelado a ella, y generara una ola de chismes en las congregaciones. La credibilidad del predicador se iría cero.
Pero el profeta tiene un gran merito: obedece, muy a pesar de sí mismo, obedece.
El hombre tuene que buscar a una prostituta, así que debe ir a sitios que jamás imagino pisaría; casas de citas, calles solitarias y barrios de mala fama. El profeta se distingue del contexto, mientras busca incansablemente con la mirada a la mujer que se transformara en la madre de sus hijos. Al fin la ve: es joven, esbelta y bonita… pero es prostituta; su honor esta a nivel animal y el quiere elevarla a nivel mujer. No es difícil imaginar cómo pudo haber sido el encuentro; ella vive de la calle y no es de las que suelen sonrojarse por hablar con alguien del sexo opuesto. Así que probablemente le haga una proposición a este hombre que parece fuera de lugar. Pero él no está interesado en la oferta de la mujer; por el contrario, es él quien tiene una proposición honorable para brindar.
-Soy predicador y quiero que te cases conmigo.
La mujer apenas si puede creer lo que acaba de oír. Piensa que debe tratarse de una broma de mal gusto, sin quitarle la mirada a este extraño visitante. Ha pasado mucho tiempo desde que ella dejo de soñar con príncipes azules. La necesidad y algún desengaño amoroso habían sido los culpables de su presente; pero este hombre parece estar hablando en serio.
-Necesito que te decidas pronto –dice el extraño pelirrojo-. Dios me dijo que debería casarme contigo.
La dama siente ganas de llorar. Este excéntrico predicador ni siquiera la conoce y le ofrece mucho más de lo que jamás imagino ni en su sueño más ambicioso: un techo seguro, una mesa con alimentos, un cálido dormitorio, una familia y una dignidad que creía haber perdido para siempre. Ser la esposa de un profeta en lugar de prostituirse; el trueque vale la pena.
La mujer acepta la proposición y contraen matrimonio. El profeta y la prostituta.
La historia ocurrió en Palestina unos setecientos años antes de Cristo. Él fue uno de los llamados profetas menores de la Biblia y su nombre era Oseas. Ella era simplemente una mujer que no hubiese pasado a la historia de no haberlo conocido; se llamaba Gomer. Esta controversial historia de amor es narrada desde el primer capítulo en el libro de Oseas de las Sagradas Escrituras.
Se casaron, tuvieron tres hijos, y cuando Oseas suponía que lo peor había pasado, Gomer abandona a su esposo y a sus hijos y regresa… a la prostitución. Se fue tras sus amantes, dejando la dignidad, una familia y el apellido.
Creo que Oseas sintió un extraño alivio. Después de todo uno no puede esperar otra cosa de una ramera, se consoló pensando que ahora si podría buscar a su “verdadera” esposa. Pero dios tiene otros planes. El Señor quiere que Gomer regrese al hogar junto a su esposo y a sus hijos y que Oseas la perdone. Eso es lo que yo llamo una verdadera crisis. El profeta debe perdonar y amar a quien reincidió en el pecado.
Lo que Dios quería mostrar con esta historia era su amor incondicional para con Israel. Oseas representaba el amor incomparable del Altísimo, y Gomer era el prototipo de Israel. Dios proveía todo lo que su pueblo podía necesitar. Amor, alimentos, una buena tierra, libertad y un apellido: pueblo de Dios. Aun así Israel no lograba despegarse de su pasado y se prostituía tras los dioses paganos.
A pesar de las traiciones, sin embargo, Jehová estaba dispuesto a perdonar a su pueblo una vez más. “Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová” (Oseas 2.19-20).
Me costaba entender que Dios estaba dispuesto a perdonar mi traición, aun, si me arrepentía genuinamente, hasta que descubrí la historia de Oseas y Gomer.
Los triunfadores suelen ser demasiados racionales y en extremo perfeccionistas y no se perdonan haberle fallado al Señor. Es allí donde Satanás les dice que ni siquiera hagan esfuerzo de volverlo a intentar. “Perdiste tu última oportunidad”, nos susurra con voz convincente, y lo peor es que solemos creerle. No concebimos la idea de que el Señor pueda perdonarnos el hecho de haber vuelto a un sitio de prostitución espiritual.
Pero hay buenas noticias: el amor de Dios hacia los suyos no ha cambiado. Puedes contemplar ese amor cuando el Maestro dialoga a la orilla del mar con el apóstol que lo dejo solo en peor momento, el singular Simón Pedro. El mismo que prometió nunca negaría a Aquel que lo transformo en un pescador de hombres; uno de los tres que tuvo acceso al monte de la transfiguración; el amigo en los buenos tiempos que había traicionado al único que creyó en él. Ahora están frente a frente. Y puedes oírlos conversar en la playa.
-Maestro, déjame que te explique… yo no quise…
– Solo respóndeme una pregunta, Simón. ¿Me amas?
-Es que tuve miedo y pensé que tal vez tu no me perdonarías y…
-Te pregunte si me amas.
-Honestamente, no sé con qué cara decirte que te amo, porque si te digo que te amo estarías en tu derecho a preguntarme por qué razón te traicioné, y es que yo…
-Simón, deja de excusarte y respóndeme. ¿Aún me amas? Es casi la misma historia. El hombre de Capernaúm se parece a Gomer, a mí… y a ti. El profeta y la prostituta. Jehová e Israel. El Maestro y el traidor.
-Señor mío –dice Pedro, llorando-, claro que te amo. Solo amándote me atreví a caminar sobre las aguas; solo porque te amo fui capaz hasta de cortarle la oreja a alguien; sé que me equivoqué, pero quería hacer algo por amor. Y estoy dispuesto a intentarlo otra vez, solo porque te amo.
El Maestro sonríe y le dice a Pedro que hay mucho por hacer; el libro de los Hechos espera ansioso tenerlo en su reparto estelar. Oseas abraza a Gomer y le dice que él y sus hijos la aguardan con un plato de sopa caliente y una mesa familiar. El Creador te dice que es el tiempo de volver al destino. Es hora de olvidar la traición, regresar a casa y ponerse a trabajar.

 

  1. DISFRUTEMOS DE SU GRAN AMOR: Ose 14:4 «Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi furor se apartó de ellos. Ose 14:5  «Yo seré a Israel como el rocío. El florecerá como el lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano.

Ose 14:6  «Extenderá sus ramas, su gloria será como la del olivo, y su fragancia como el Líbano.

 

 

CONSLUSION

 

Ose 14:9  ¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Los caminos del Eterno son rectos, y los justos andarán por ellos, pero los rebeldes en ellos caerán.*

 

Oración

Padre nuestro, te damos gracias por tu palabra  y te pedimos que toque nuestro corazón y nos haga ser más sumisos. Vemos la ternura de tu amor, gracias por tu misericordia y tu favor para con migo, y por el precio que pagaste por mí.

 Señor, te pedimos que nos hagas reaccionar, que podamos entender que no hay ninguna otra respuesta que nos pueda satisfacer, ningún otro poder que pueda suplir nuestra necesidad, ningún otro amor que pueda sanarnos, y satisfacernos . Ayúdanos a regresar a ti. Señor, al igual que un día Israel volverá a ti, recordando que si caminamos en luz como tú eres  luz, la sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpiará de todas nuestras injusticias y nos restaurará por medio de tu gracia. Para caminar en rectitud delante de ti y que yo sea tu hijo y tu mi padre. Te lo pedimos en su nombre, amen.